7 Pecados de la Revista K

Artículo publicado por la Revista K, 4 de Diciembre 2017.

Especialista en finanzas personales y coach de productividad, más de 100 familias panameñas cuentan con Joey y su equipo para ayudarles a planificar para el futuro, tomar decisiones importantes y liberar su tiempo para que puedan enfocarse en las cosas más importantes de sus vidas.

Tiene una Licenciatura en Finanzas y Economía de la Universidad de la Florida en Gainesville (1993) y una Maestría en Administración de Negocios (MBA) de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill (1998). Tiene más de veinte años trabajando en la industria de finanzas personales y participa regularmente en programas de radio y televisión. También, publica artículos sobre finanzas personales y productividad en La Prensa y ha escrito para Martes Financiero, Selecta, Mundo Social, Capital Financiero y en la revista regional Estrategia y Negocios. Realiza capacitaciones a nivel nacional e internacional, trabajando con empresas como Procter & Gamble, Cervecería Nacional, Provivienda, Adidas, RedBull, La Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Copa Airlines, entre otras.

“La gente piensa que mi trabajo es el de un “financial planner”, pero en realidad no lo es. Planificación financiera simplemente es la puerta que utilizo para entrar a la vida de mis clientes. Hablando con alguien de sus finanzas personales, aprendes muchísimo de ellos y puedes ver cuáles son sus valores, su ética, sus sueños y sus miedos. Esto me da la oportunidad única de ayudar a las personas no sólo con su finanzas, sino también en sus vidas profesionales y personales. Agradezco la oportunidad que mi profesión me ha dado: no hay nada más gratificante que desarrollar una relación profunda con alguien y saber que has agregado valor a su vida.”

Antes de comentar sobre los siete pecados, quisiera mencionar que cada uno de estos “pecados” tiene su raíz en una emoción natural y positiva para el ser humano. Lo que pasa es que dichas emociones están descontroladas, se han llevado a su expresión máxima y se han convertido en emociones tóxicas. Por ejemplo, ira es frustración en forma extrema. Y envidia es comparación en forma extrema. Frustración y comparación no son emociones malas per se, si nos impulsan a mejorar nuestra situación con acciones sanas.

La oportunidad que tenemos todos es de reconocer y aceptar nuestras emociones como naturales y de observarlas con el fin de analizarlas y tomar decisiones conscientes. Si uno hace esto, puede controlar el enfoque de su estado mental y utilizar sus emociones para mejorar su vida y no para dañarla.

Gula

Gula normalmente es asociada con la comida; sin embargo, también existe la gula financiera. Se llama el consumismo. Vivimos en una sociedad consumista y la gente no está ahorrando suficiente para su futuro.

La buena noticia es que el 99% de las personas no están cometiendo este pecado conscientemente. Es decir, la gente simplemente nunca ha hecho un plan financiero personal para ver si lo que están haciendo hoy en día será suficiente para pagar la vida que desean en el futuro. Una vez que hagan dicho plan y estén conscientes del daño que el consumismo de hoy les causará en el futuro, casi todas las personas modifican su comportamiento y toman medidas para mejorar su situación.

Quiero dejar claro que no estoy diciendo que deberíamos dejar de disfrutar de la vida, que no deberíamos comprar cosas que queremos y que no deberíamos consentirnos de vez en cuando. Pero todo con moderación.

Regresando a la gula culinaria, tengo que admitir que hay una comida en la cual no me puedo controlar: el tres leches de Betzabe. En mi cumpleaños de este año pasado le pedí a mi esposa que me comprara dos pasteles: uno para los invitados de mi fiesta y uno solamente para mi. Por una semana comí tres leches tres veces al día.

Envidia

Envidia es la cara nefasta de la comparación. Comparación no es malo si nos empuja a ser mejores padres, hijos, amigos, socios, trabajadores, etc. Constantemente estoy tratando de identificar personas que considero mejor que yo en diferentes áreas de mi vida y busco analizarlas y aprender qué están haciendo con el fin de mejorar personalmente. Este tipo de comparación es positivo y si te conectas con esto, recomiendo que escuches el Podcast “The Tim Ferriss Show.”

Sin embargo, cuando la comparación viene de un lugar lleno de inseguridad, celos y/o animosidad, se convierte en envidia. El problema con la envidia es que la persona que se consume con esta emoción nunca estará feliz, ya que no está tratando de lograr sus objetivos y metas para ellos mismos sino para sentirse igual o mejor que otra persona.

Pereza

Conozco este pecado muy bien porque este pensamiento me visita todos los días a las 4:15 am cuando me despierto para hacer mi ritual matutino diario. Había escuchado de muchas personas exitosas que hacían esto, pero no fue hasta hace como 9 meses que estaba escuchando Tim Ferriss y él lo explicó de una manera que me hizo “click”. La verdad es que esto ha cambiado mi vida.

Empiezo con 20 minutos de algún tipo de meditación (para los interesados escucho Tony Robbins “priming” o el app “Headspace”), de allí al gimnasio por 1 hora de ejercicio intenso. Cuando termino, me tomo una ducha con agua fría y desayuno con mi familia. No te puedo explicar la energía que siento y el estado mental en la cual estoy cuando salgo para el trabajo. Mi ritual matutino me permite ser la mejor versión de mi mismo todo los días.

Tony Robbins dice que nuestro destino es la suma de todas las decisiones que tomamos. Si quieres tener la vida de tu sueños, tienes que estar dispuesto a trabajar para ella. Vencer la pereza es la primera decisión que tomo todo los días para crear el destino de mis sueños.

Soberbia

Hace uno días fuí con un cliente/amigo a almorzar y le comenté lo orgulloso que estaba de él por todo lo que había logrado en su empresa en este último año. Me dió las gracias pero me dijo, “prefiero no sentirme orgulloso porque ese pensamiento eventualmente te convertirá en una persona prepotente.”

Le expliqué que no estaba de acuerdo con él y que el orgullo no es lo mismo que la soberbia o la superioridad. Soberbia es orgullo mal dirigido y me parece que como sociedad deberíamos distinguir entre las dos cosas. Uno puede ser orgulloso de sí mismo sin sentirse superior a los demás.

Sentirse orgulloso es muy importante. Te da energía para seguir aspirando y creciendo como persona. Pienso que uno debe celebrar sus logros con orgullo, fijar nuevas metas, tomar acción para cumplirlas y vivir con humildad.

Ira

Soy una persona bastante balanceada y antes de reaccionar a las cosas trato de separarme de esta emoción con el fin de entender la situación y todas las perspectivas. Dicho esto, si hay una cosa que me pone bravo es cuando las personas en una posición de autoridad abusan de su poder.

Cuando era chiquito fui “bullied” por casi un año en la escuela y me acuerdo exactamente como se sentía. Si hay algo que me molesta, es esto.

Lujuria

En lo personal no me conecto con esta emoción porque tengo la suerte de tener una mujer increíble a mi lado. En todos los sentidos mi esposa es la mujer de mis sueños y nunca he sentido que me falta algo o que necesito buscar algo fuera de mi relación con ella. Esto tiene que ver con mi práctica de agradecimiento. Todos los días le doy gracias a Dios que tengo una pareja que amo y quién admiro con todo mi corazón.

Avaricia

Avaricia es deseo fuera de control y sin límites. Como todo ser humano hay cosas materiales que quiero y hago todo lo posible para alcanzar mis metas, pero mi felicidad no depende de esto.

La felicidad se encuentra en el agradecimiento y diariamente lo practico. Parte de mi meditación matutina es pensar en todas las bendiciones que tengo. Desde de mi familia hasta mi profesión y el país en el cual vivo, me considero una persona bendecida.

Si quieres cambiar tu vida, deja de pensar en lo que no tienes y toma unos minutos todos los días para agradecer todas las cosas lindas en tu vida.