La Ilusión de la Inflación

Escrito por Joey Levy | 01 de ago de 2009 | Presione aquí para ver artículo original

 

Acabo de ver una entrevista con un panel de analistas de “Wall Street” en un canal de televisión financiero. Como se pueden imaginar, el tema del “show” era la recesión en Los Estados Unidos (EE.UU.). Lo que me impresionó del programa es que todas las personas entrevistadas piensan que la recesión ha “tocado fondo” y que “lo peor ha pasado”. Para probar esta tesis, mencionaron data que demuestra que la venta de nuevas casas está en alza, que ha habido una mejoría en la actividad manufacturera y que el desempleo se está desacelerando. Para ellos, es claro que la recuperación ya ha llegado.

 

Lamentablemente, estas personas están equivocadas. La realidad es que la crisis financiera apenas está empezando y la situación se va a empeorar. Me puse a pensar: “¿Cómo puede ser que tantas personas tan inteligentes pueden estar tan equivocadas?” La respuesta es que están siendo engañadas por la ilusión de la inflación.

 

Para los que no están familiarizados con términos económicos, inflación es cuando un gobierno crea dinero sin respaldo con el fin de estimular su economía, financiar sus gastos, etc. Se llama inflación porque el Gobierno “infla” o aumenta la cantidad de dinero en el sistema. Inicialmente esta estrategia parece funcionar. Es decir, causa actividad económica como la compra de casas, la expansión de industrias, etc.  Pero como dicha actividad económica no está basada en ahorros y capital real, no es sostenible y, a la larga, lo único que se logra es postergar la recesión y devaluar la moneda del país.

 

La razón por la cual todos los analistas del programa que mencioné están siendo engañados es porque en las últimas décadas han visto la inflación “funcionar”. Escribí la palabra funcionar entre comillas porque, como mencioné arriba, la inflación no logra corregir los problemas reales de la economía sino sólo los esconde por un rato. El ejemplo más reciente de este fenómeno fue hace ocho años cuando explotó la burbuja en los precios de las acciones tecnológicas en EE.UU. En ese momento, el país debió haber entrado en una recesión severa en la cual muchos estadounidenses debieron haber perdido sus trabajos, bajado sus estilos de vida, etc. Pero esto nunca pasó porque el Gobierno no tuvo el coraje político de enfrentar las causas reales de sus problemas económicos (déficit comercial y fiscal, niveles de endeudamiento, etc.).  En vez de esto, el banco central decidió ir por el camino fácil de la inflación e inundó el país con dinero y crédito fácil. Como ya sabemos, el crecimiento de los últimos años era falso y ahora nos toca vivir  una versión mucha más fea de la recesión del año 2001.

 

Lamentablemente, el Gobierno estadounidense y “Wall Street” no han aprendido de esta lección. El banco central sigue inflando (han inyectado varios billones al sistema) y “Wall Street” sigue aplaudiendo. No entienden que la prosperidad no se imprime y que el único lugar que la inflación nos llevará es a una crisis monetaria. Roguemos que no nos toque vivir eso.